viernes, 29 de abril de 2011

La actualidad

Esta noche es noche buena 24 de diciembre esperemos que salga todo bien.

Estoy escribiendo esto por la mañana. Está el día nublado.

Así que aquí me encuentro, con mi mujer y mi hijo el chico, lo pasaremos todos juntos y nada más, todos menos los que están en Barcelona, pero yo digo los de aquí.

Esta mañana he tomado chocolate en vez de leche, porque mi desayuno es un vasito de leche y un poquito de pan seco, ni mas azúcar ni mas manteca, porque estoy un poquito gordo.

Yo no bebo, ni fumo, ni como dulce, lo corriente, pero como no hago nada, pues no quemo las calorías.

Tengo ahora 76 años y si no fuera por las piernas, que no me dejan andar mucho…

Padezco de próstata, pero no es mala, yo con mis pastillas voy bien.

Bueno, aquí me encuentro con mi mujer a mi lado, que me da mucha compañía.

Ahora aquí en Zalamea están arreglando 2 calles: una la de la Iglesia, y la otra la que va del Carrascal[1] a la Alameda, y de Ruiz Tatay al Carrascal, en fin, eso es bueno, que haya trabajo.

Por las mañanas, cuando me levanto, desde que salgo del servicio, lo primero es fregar, luego tomar el desayuno y ayudarle a la mujer a hacer cuatro cosillas aquí en casa.

Por agua no voy[2] porque mi hija no quiere que vaya, no me vaya a caer, así que cuando ella sube coge y va a por ella, y sino mi nieto que ya tiene 16 años y tiene más fuerza que un mulo, ¡a mí me coge y me zarandea como si fuera un garbanzo en una zaranda[3]! pero luego es bueno, me hace cosquillas, me esconde el garrote, le quita las pilas al mando de la tele…, en fin, cosas de la edad.

Van a dar las doce y el día no quería abrir, lo más fácil es que llueva, porque las Nochebuenas siempre han sido adictas a llover. ¡Pues aquí la pasaremos debajo de las tejas!

Bueno hoy es Navidad, 25 de Diciembre del 2002, así que me he levantado a las 11, y anoche estuvo aquí mi hija, mi yerno, mis 2 nietos y el novio de la nieta, en fin, cenamos y después se jugó a las cartas, y a la 1 y media nos fuimos todos a la cama.

El tiempo sigue revuelto, mucha humedad es corriente en este tiempo.

Bueno, hoy 26 de diciembre de 2002, y como es natural, tiempo nublado y frio, pero eso es corriente en este tiempo.

Esta mañana me levante a las ocho, me lavo la cara y hago mi fregao, como todas las mañanas. Tomo mi leche con un poquito de pan y después a picar mi refrito para un potaje de garbanzos. Después coger un buen manojo de cebollas y un poquito culantro para el potaje.

Yo tengo siempre cosillas que hacer, pero como las piernas no me dejan, aquí me siento a la copa eléctrica, porque sentado no me duelen las piernas, y aquí me entretengo escribiendo el diario. Acostado estoy muy bien porque no me duelen las piernas, pero yo no me quiero acostar porque eso es para engordar y con la noche me sobra.

Llevo 17 años jubilados y no me he acostado nunca por la mediodía, así que le ayudo a la mujer a hacer las cosillas, ver la tele, escuchar el radio y aprender de memoria 365 adivinanzas de un libro de mi nieta.

El otro día estuve en el asilo y allí esta una mujer que pasó el día que entraron aquí las fuerzas, el 25 de agosto del 1936, ya me dijo que en este enero cumplía los 81, y le dije que si se acordaba de aquel día y me dijo que si se acordaba de todo lo que paso, dije:

-“y yo también me acuerdo perfectamente, yo tenía 10 años menos dos meses”

Bueno faltan 5 días para conocer el 2003, haber si lo conocemos, y si no lo conocemos mala suerte.

Cuando yo estaba en la mina me parecía que yo no llegaba a la jubilación, que la jubilación era a los 65, pero me jubile a los 58, siete años antes, y ya voy por los 76, así que ya poco queda de andar por estas tierras, así que cuando venga ,que venga sin darme mucho que sufrir.


Bueno, vamos a empezar con el día de los Manueles[4], porque hoy es año 2003.

Bueno, aquí lo pasamos con una buena comida, los hijos la mujer el yerno y el nieto, que ya tiene dieciséis años, y luego se fue a una reunión que tenían los críos en una cochera. Bueno porque los otros dos nietos están en Barcelona con sus padres y la nieta en Sevilla, porque está allí estudiando Bellas Artes, ya lleva para allá cuatro años.

El tiempo sigue malo, nublado, frio y lluvia, pero eso es corriente en Enero ¡veras como en julio y agosto no es así!

Ayer tomo la mujer un poquito de disgusto porque se le paró la lavadora, pero anoche la puso y empezó a trabajar, lo que yo les dije:

-“No hay que apurarse por tan poca cosa, así que eso se cogen 50.000 pesetas y asunto arreglado. Gracias a Dios los hay.”

Así que ceno con más apetito de contenta que se puso.

Nos comimos las doce uvas y a las dos a la cama. Mi hija también se fue para la suya a las dos, así que ella dejo hecho el fregado, y esta mañana me he levantado a las once menos cuarto ¡a la hora de los ricos! Bueno, ¿y que más tiene un rico que yo?, porque dicen que palo tumbao no cría joroba, yo me vengo levantando a las ocho o a las nueve pero hoy era extraordinario.

Caray que hoy me he salido de la carretera, tengo mucho que hacer, pero estos malditos dolores de las piernas no me dejan, pero paciencia porque mientras estoy sentado y acostado ¡estoy hecho un chaval! como dice Paco Martínez Soria. Ya son setenta y seis, y ya poco tiempo me queda de andar por estas tierra, así que lo pasaremos lo mejor que se pueda y nada más. En el invierno al fuego y en verano a la sombra. Mi abuelo llego casi hasta los noventa y ocho, le faltaban meses, así que esperaremos hasta que sea.


Hoy 10 de enero de 2003 frio como el solo, esta raso por aquí pero la tele habla de mucha nieve en toda España.

Ayer día 9 tuvimos que ir al Hospital de Riotinto; mi mujer para el Sintrón[5], y yo para la próstata; allí me tendieron en una cama, me dieron un viaje de mantequilla para pasarme después un rulito[6], pero eso no duele, lo cual que la enfermera era muy cariñosa así que daba mucho ánimo…, siempre estaba con la palabra de cariño en la boca, mejor que dijera eso que no que dijera que era un patán o un huraño. Ella se quedo y yo me vine para mi casa que era lo que yo quería.

Nuestro hijo Santi nos llevo en el coche a la Sampedro,[7] a su madre,[8] y a mí que estaba lloviendo, y a las doce estábamos ya aquí los cuatro. La Sampedro se fue para su casa y nosotros tres nos quedamos aquí, estuvimos almorzando y luego, su poquita de siesta, aquí en la copita[9] eléctrica, porque el día no estaba para otra cosa.

¡Ah, que se me olvidaba!, mientras esperábamos el resultado de la sangre[10] nos fuimos a desayunar los cuatro a una cafetería que está en la misma carretera, café con leche y churros, ¡pero eran unos churros muy gordos! quedaba uno satisfecho a base de bien…, y ya después de almorzar la mujer se puso a ver la novela en la tele, yo como no me gusta mucho, me quede dormido.

Así que aquí esperando que venga otro tiempo mejor, porque ya los viejos eso es lo que queremos, porque ya la sangre esta con poca fuerza.

Nos acostamos a las doce, ¡y como zumbaba el viento en el tejado! y nosotros calentitos debajo de las mantas, que gracias a Dios hoy las hay buenas , no es como cuando yo era un niño…


Hoy a 25 de enero luce el sol espléndidamente así que nos calentara si no se levanta viento, bueno, mañana 26 de enero hace mi Santi los 40 años.

Nació en la calle Manovel nº 32 en la casa de su tía Dolores[11]. Ya la casa no es como era, el matrimonio y seis hijos. Hoy solo su tío Antonio, para que veamos lo que cambia la vida.

Ahora todas las noches se queda uno de los tres hijos que tiene aquí, porque en Barcelona tiene tres hijas y aquí un hijo y dos hijas el tiene ya ochenta y cuatro años y dice que, aunque este solo, lo que quiere es su casa, porque los tres hijos de aquí se lo han querido llevar a sus casas, pero él no quiere. Los hijos le avían la casa y le hacen la comida, todos son buenos con él.

Ya falta menos para los gurumelos[12], pero yo ya no estoy para buscarlos por tener dolores en las piernas, que como no me duelen es “sentao y acostao”.

El médico de cabecera, que no me opere, y el de el Hospital de Riotinto, que me tengo que poner una prótesis en las dos rodillas, y a mí me da miedo de operarme. Bueno vamos a ver lo que pasa. También tengo una poquita de próstata, pero con mis pastillas lo voy pasando bien: dos por la mañana una a mediodía y dos por la noche.

A mí lo que me para más son las piernas, pero ya con setenta y seis años, ya mucho bueno no puede venir… pero como dice el otro: ya llevo diecisiete años jubilado, mientras otros pobres no la han disfrutado ni dos meses. Me quedé en casa con los cincuenta y ocho años, siete antes de mi jubilación, porque mi jubilación era a los sesenta y cinco, y entonces me fui a un huerto con un vecino mío inmejorable y nos llevábamos muy bien, pero él hace seis años que murió joven.

El día nueve estuve en Riotinto a ver al médico de la próstata, y me estuvo pasando un rulo por el vientre, me dio una pomada y luego el rulo, pero no dolía[13].

También el otro día de esta semana pasada fui al Campillo a un entierro de la Celia, la madre de la mujer de mi sobrino Manolo, y de el cementerio fui a ver a mi cuñada Juana que hacía tiempo que no la veía, sabia de ella por el teléfono, y de allí nos fuimos a La Fija y de allí a Traslasierra , estuve viendo la casa donde yo nací y la casa donde nació mi Arsenio el día 10 de diciembre del 1955. En fin, para mí era eso como un sueño, donde tantas personas había conocido yo, y ya no quedaban nada más que dos o tres…

No nos llegamos a apear del coche, ya era tarde, pero ya allí no conozco a nadie.


Hoy día 24 de abril del 2003 nublado y fresco no sabemos lo que hará el día porque yo creo que no se ha conocido otra primavera como esta; hay comida para los animales a base de bien.

Se celebro la procesión el miércoles y jueves pero el viernes salió y en seguida hubo que meter los pasos en El Sepulcro porque se lio a llover en muchos sitios se quedaron sin salir motivo a la lluvia.

Ayer día 23 compre una caja de habichuela de las de planta baja y si el día se pone más templado las sembrare, y si no mañana, no hay prisa, porque yo donde tengo el huerto es en la Caja Postal de Ahorros. Allí, yendo una vez al mes, tengo para toda clase de hortalizas, así que tranquilo, mientras el tiempo este malo: debajo de las tejas como el lagarto.


Me acuerdo que cuando tenía trece o catorce años y andaba con las ovejas en el mes de febrero, todos los días 28 me mojaba; sino de la que caía de arriba, me mojaba con el monte bueno, pero eso ya pasó. Se secaba la ropa en el cuerpo y nada más.

Así está uno ya a los 76 años… ¡de tanto bienestar como uno ha tenido!

Así que ahora que puedo debajo de la piedra como el lagarto.

El lagarto no sale con el frio. Ahora, de aquí para delante, es cuando va a salir ya, cuando venga el mes de mayo o junio mientras haga frio esta en un letargo todo el invierno… ¡pues eso me pasa ahora a mí, como el lagarto!

Bueno vamos a ver si destapo los pepinos, que ha salido una rayita de sol, para que se calienten, porque los tengo en tres macetas y luego los paso a la tierra porque ahí están más reservados que en el suelo, y cuando se pongan capaces, los paso al suelo.

Parece que el día va mejorando… así es como va muy bien para el campo, no conviene que caliente mucho, sino lo arrebata todo.


Bueno, hoy por ser el último día de octubre está lloviendo, y toda la noche un viento fuerte, pero nosotros de debajo de las mantas y un tejado confortable con tejas de ITC.

Me levanto y no había luz, cojo la vela y fui al servicio, y después a fregar, como todas las mañanas, que ya hace cuatro años que eso es para mí. La comida del mediodía la tenemos hecha, solo que lo que hay que echarle es unos poquitos de fideos. Ahora son las doce menos cuarto de la mañana y ha empezado otra vez a llover, porque había dejado un poquito, y yo aquí con mi mujer y mi hijo debajo de las tejas como el lagarto esperando que deje para ir a cobrar la pensión, y sino otro día, porque todavía hay fondo g a D[14].

En este mes de octubre a llovido quince días y un día en septiembre, que fue el 30, así que ya ha llovido dieciséis días: esto le ha venido muy bien a naranjas, aceitunas, bellotas, castañas y limones, bueno en una palabra, es bueno para todo; para sembrar los cereales y para la hierba… y para la salud.

Ahora en este mes de octubre les están poniendo los pasillos a la carretera que va desde el Pilar de las Indias hasta el Asilo, no sé si seguirán o no más adelante.

En este mes el día 12 hace mi nieto diecisiete años, ¡con lo chiquinino que era, y ahora me lleva a mí una cuarta de altura, ha estirado como la hierba mala, así que ahora me coge a mí, y me hace un revoltillo de fuerza que tiene. Ya a él lo que le gusta es hacerme cosquillas en los sobacos.

Ahora está en Valverde estudiando y viene los viernes y se va el domingo, y la nieta esta en Sevilla estudiando Bellas Artes, ya lleva cuatro años, ella tiene veintidós años, y en Barcelona tengo dos nietos uno con veintiún años y la nieta con catorce… así que ellos para arriba y yo para abajo, es ley eso de vida.

Así que ya está uno con setenta y siete años sin servir para nada.

Hoy tres de noviembre me levanto, como todos los días: mi fregado, mi café, y llenar los pimporros, tirar la basura y dejarlo todo en orden. El día está nublado no sabemos lo que hará.

Ya el problema de la aceituna está solucionado porque no está mal la que ha caído cuando menos para las bellotas, castañas, naranjas, y limones, y si hace algún tiempo bueno, es bueno para sembrar los cereales, que para eso hace falta tiempo bueno, que se pierde menos simiente y sale con más gracia.

Yo sigo con mi bolsa puesta, motivo: la próstata, y hace ya dos meses y medio que la tengo, motivo que tengo infección en la orina. Ahora el día dieciocho tengo que ir al Hospital de Riotinto, a ver el médico como la ve.

La mujer ha ido a la tienda por dos o tres cosillas que hacían falta pero ya está aquí, y yo, como no puedo hacer otra cosa, me dedico a escribir, a escuchar la radio, y a ver la tele… y otros ratos a dar una cabezadilla, porque todo hace falta, ¿o no?, ¡claro que si!, porque dicen que “palo tumbao no cría joroba”, y no me tumbo, pero sentado, con mi copita eléctrica por delante… ¡que cosa más buena! tiene 2 fases para darle más fuerza.

Para la comida del mediodía tengo unas poquitas de lentejas de ayer, y esas van a caer hoy, ¡que me gustan más que los solomillos de Corteconcepción!.

Bueno vamos a ver como terminamos esta hoja… ya me acuerdo: este mes de noviembre tengo que doblar todo el mes, porque el mes que viene tengo que cobrar el día uno el doble, así que hay que ponerle fe al trabajo, o no estarte quieto. Con setenta y siete años ya está bien la cosa, que empecé con nueve años a guardar catorce ovejas, que las tuvimos veinte años: cuatro años arrendada.



[1] El Carrascal es la calle en la que él vive

[2] En su casa como en muchas de Zalamea, siempre se ha bebido de un manantial llamado “El Pilar de las Indias” situado a unos trescientos metros de su casa, y que sigue dando agua, nadie lo recuerda seco.

[3] tamiz

[4] Es la noche de fin de año, el uno de Enero de 2003 es el Santo de los Manueles

[5] Tratamiento anticoagulante oral que requiere de analíticas de sangre y control médico periódico.

[6] Está describiendo una ecografía

[7] Su hija

[8] Su esposa Antonia, también nombrada cariñosamente Nona

[9] Brasero. copa, estufa.

[10] La prueba de coagulación del análisis sanguíneo de control periódico de su esposa Antonia, la Nona.

[11] La tía Dolores era su cuñada, hermana de su esposa Antonia (a la que los nietos llamaban cariñosamente Nona)

[12] Es 25 de enero

[13] Le hicieron una ecografía

[14] gaD: gracias a Dios.

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